Comer comida comestible

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Para hablar de programas y políticas que tengan que ver con la solución a los problemas de comida de la gente, tendremos que empezar a cambiar algunos conceptos muy arraigados en nuestra sociedad.

El primero es que tenemos que aprender a hablar de inseguridad alimentaria (IA) si queremos lograr la seguridad alimentaria y nutricional. Por eso lo primero será  popularizar el concepto  de IA inseguridad alimentaria, cuando queremos resolver los problemas de alimentación de la gente, pues lo que tenemos es problemas de inseguridad, no de seguridad. La inseguridad alimentaria se presenta por déficit o exceso de comida en cantidad y calidad y acá aparecen los problemas de desnutrición,   sobrepeso y obesidad. Por primera vez en la historia de la humanidad existen mas personas con sobrepeso y obesidad 1.100 millones de personas, frente a los desnutridos que son 900 millones. Si bien es muy dramático ver un desnutrido, se ha  vuelto todo un problema de salud pública, las consecuencias que en salud y en dinero representan el sobrepeso y la obesidad.

Si partimos de entender que tenemos un problema de inseguridad alimentaria, habremos entendido que lo importante no es comer (mucho o poco) si no nutrirse (comer bien en cantidad y calidad), con estos conceptos claros, podremos buscar programas que logren en la población la seguridad alimentaria y nutricional. Programas y proyectos que le planteen soluciones a los subalimentados y desnutridos al igual que a los que sufren de sobrepeso y obesidad, pues los dos grupos están en (IA) inseguridad alimentaria.

Hasta hoy todos los programas buscan solucionar la IA cultivando o comprando  los alimentos, ahora proponemos comenzar  por el final, por cocinar y comer. Este enfoque es mas practico y de resultados mas rápidos, independiente de si la comida la compre o me la regalan, lo importante es prepararla bien y comerla mejor.

El problema de comer comida comestible, conscientemente, corrientemente  y constantemente se resuelve: conservando, comprando, conservando, cosechando, comiendo y comunicando.

Empecemos con el primer Co de Conservación: si queremos conservar la raza humana, tendremos que primero que todo conservar el planeta tierra, donde habitamos. Conservar el planeta significa conservar los suelos, el agua, el bosque, el ambiente y las especies vivientes.

El calentamiento global hoy es seguramente la primera causa que afecta el suelo, el agua y los bosques y con ello todo el ambiente que rodea un planeta sano. También es muy importante la conservación de la biodiversidad de animales, microorganismos, vegetales y hongos, pues la biodiversidad de  especies de una planta como el maíz o la papa, para poner un ejemplo sencillo, hacen posible que conservemos su

ADN y es posible que una variedad de papa no sea muy productiva, y su forma y tamaño sean muy irregulares, pero esa variedad tiene resistencia a una enfermedad o plaga.

El tema de calentamiento global nos plantea una revisión completa de la manera de producir la “comida” que actualmente “comemos”. Cuál es el costo energético de producir en las sabanas de Sucre (Colombia), las Pampas (Argentinas), los Valles (de Canadá o Australia), un maíz para consumir en Bogotá (Colombia), cuando bien sabemos que se puede producir localmente un excelente maíz y generar desarrollo territorial.

Creemos que una forma de luchar contra el calentamiento global, es producir comida local y entonces hablamos de agricultura familiar para comer y para vender y allí reivindicamos esos cientos de miles de agricultores de pequeñas áreas que hoy todavía son responsables de la mayor producción de comida en el mundo y resolviendo el tema de calentamiento global, empezamos a resolver un problema de inequidad que también es global y bien global. Hoy  Estados Unidos, tiene tantos pobres como la población total de Colombia (46 millones).  Casi una quinta parte de la población total de la primera potencia económica el mundo son pobres.

Pasemos al segundo Co, el de comprar, aquí también tenemos que trabajar si queremos lograr la SAN, porque generalmente compramos lo que es bueno para vender (para ellos), y no bueno para comer (para nosotros). Tenemos que exigir a los gobiernos prohibir la publicidad engañosa, margarinas con vacas pastando en abiertos campos verdes, cuando ni la margarina es producto animal, ni las vacas modernas pastan (ellas rumian encerradas en cárceles animales), cerdos felices en amplios espacios, cuando viven en jaulas que no les permiten darse vuelta, o gallinas felices que les cortaron el pico para evitar el canibalismo propio de altas densidades.

El tema definitivamente no es el de pelear ricos contra pobres, de multinacionales contra agricultura familiar y menos de grandes superficies contra tiendas de barrio, el tema es de buenos hábitos en la alimentación y los buenos hábitos empiezan en el comerciar, hay campo para todos. El negocio está ahí, tanto para las grandes empresas como para las pequeñas fincas, todos podemos ganar lo suficiente y alimentarnos bien; hay que hacer cambios, cambios que beneficien a todos, no a unos pocos. Así logramos evitar el calentamiento global y una sociedad más equitativa y bien alimentada.

El tercer Co habla de conservación, de  conservar bien los alimentos y esto se logra cuando almacenamos bien los alimentos; no mezclar alimentos papas con detergentes o venenos, guardar las cebollas de huevo con cascara, utilizar tapas herméticas para guardar granos, comprar en cosecha a precios bajos y hacer encurtidos y mermeladas.

El hombre ha conservado sus alimentos desde siempre, la primera forma que descubrió para que sus alimentos duraran más fue el hielo, seguramente después de observar los cadáveres de animales en la nieve, comprendió que esto haría durar más sus alimentos, luego  aprendió a cocinar los alimentos directamente al fuego y luego al utilizar un contenedor con agua y asando sus carnes, se dio cuenta que el humo también conservaba y gracias a este descubrimiento hoy podemos disfrutar la deliciosa “carne viuda” de Sucre o la “cecina” de Santander, que las ha preservado el ahumado, dándoles ese característico y delicioso sabor.

Seguramente también y por pura casualidad el hombre, se dio cuenta que aquellos animales que morían en las salinas a la orilla del mar, tardaban más en descomponerse y refinó la técnica hasta lograr que con la sazón sus alimentos duraran más tiempo.

Así mismo y seguro que por pura casualidad, descubrió que el sol también conserva los alimentos, al secarlos y deshidratarlos, para lo cual lo partió y lo tajó, y después los comió como deliciosos tomates secos. Algún monje juicioso, seguro tuvo la idea de re hidratar hongos secos y se dio cuenta que conservaban su aroma y sabor.

El cuarto CO es cosechar, para cosechar hay que cultivar y cultivar tiene que ver con preparar terreno, sembrar y hacer las labores culturales necesarias para tener una buena cosecha. El cosechar ayuda a combatir el calentamiento global cuando producimos nuestra propia semilla, no la compramos, lo que significa menos empaque y transporte entre otros. Cuando seleccionamos las mejores plantas, las de características más fijas, las de mayor producción y dejamos unas pocas plantas, para que produzcan nuestra propia semilla, estamos ayudando a combatir el calentamiento global.

El cultivar localmente puede significar venta local y vender localmente es evitar el largo y costosísimo transporte con lo mucho que puede costar en términos de energía, transportar maíz de Córdoba, el Cauca o de Argentina, Canadá o Australia, que es de donde generalmente traemos nuestros productos agrícolas.

El quinto hace referencia a lo que a muchos hombres más nos gusta y es el de cocinar.Al cocinar también logramos la SAN, porque si cortamos una carne en dirección a la fibra muscular será más fácil su cocción y esta requerirá mucho menos tiempo (menos consumo de energía) y quedará más tierna.

También cocinar el tiempo justo es un buen habito, pues el cocinar verduras más de tres minutos, hace que muchos de sus nutrientes, vitaminas y minerales, migren de la cáscara o vaina (donde es mayor su concentración) hacia el agua y si esta agua la botamos, estamos desperdiciando la mayoría de los nutrientes y comeremos solo fibra.

El sexto de los Co hace referencia a Comer, porque saber comer también es un tema de buenos hábitos y también tiene que ver con el calentamiento global, por ejemplo si aprendemos a comer moderadamente, necesitaremos menos alimentos, y menos alimentos significa sembrar, transportar, conservar y mercadear menos comida. Saber comer también significa no dejar nada en el plato, pues esta comida generalmente termina en la basura. Comer bien también significa comer más lento, masticar más y mejor, lo cual hace que necesitemos menos alimentos.

Comer bien también significa saber balancear la dieta y dejar los excesos en frituras, sal, aceite y azúcar en las comidas. Bien sabido es que el azúcar tiene la capacidad de inhibir la sensación de saciedad o llenura y por eso hoy muchos alimentos son azucarados.

El séptimo y último Co, hace referencia a la comunicación y con esto nos referimos a todas aquellas áreas relacionadas con el cambio de actitud, con el cambio en la forma de ver las cosas, con el cambio de entender que tenemos que aprender a alimentar bien al mundo. Los primeros Co requieren de grandes campañas mediáticas para lograr cambiar la actitud del mundo frente al cambio climático y lograr la conservación del planeta, cambio de actitud para aprender a comprar solo lo necesario y más nutritivo, cambio de actitud para aprender a conservar las especies y los buenos hábitos, cambio de actitud frente a comer y a cosechar para lograr la SAN. Tenemos que hacer grandes campañas educativas, utilizar las tecnologías de la informática, la radio, la televisión, la prensa hablada y escrita y todos aquellos medios que permiten comunicar.

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