Un Sancocho en su primer hervor

SANCOCHO DE CARNE

Hoy el mundo tiene más de 7.000 millones de comensales, lo cual debe significar 21.000 millones de comidas diarias. Para esto se requieren muchos, pero muchos alimentos. Pronto seremos 9.000 millones de comensales, los cuales requerirán muchos pero muchos alimentos.

Lo más grave de este crecimiento es que solo dos países, China e India (casi con un tercio de toda la humanidad), todos los días comen más occidental, lo cual significa que requieren más alimentos de los que nosotros comemos. Veamos un ejemplo: la carne, en Estados Unidos el consumo per cápita es 98 kilogramos habitante año, mientras en China son 25 Kilogramos y en India 5.5 Kilogramos. Esto nos lleva a preguntarnos cuanta carne más habrá que producir?. Si todo el mundo comiera carne como los estadounidenses, la oferta actual solo alcanzaría para 2.600 millones de comensales.

Para producir carne en el modelo actual se requieren cereales, y Estados Unidos, antes, gran abastecedor de granos en el mundo, dedica dos tercios de la producción total de su maíz, para biocombustible, comida para carros, no para humanos y ni siquiera para sus vacas.

China que hace pocos años exportó soya, hoy importa el 40% de la producción mundial de este grano (20 millones de toneladas anuales) y maíz que llegó a exportar 11.7 millones de toneladas (casi lo mismo que Estados Unidos), hoy es importador neto de este cereal.

Lo claro es que hoy el mundo requiere alimentos y los países desarrollados se quedaron sin tierra y sin agua. El acuífero más grande de la tierra se localiza en Estados Unidos entre Dakota del Sur a Texas y de Colorado a Missouri que según los expertos, corre el riesgo de desaparecer en treinta años.

El sector agropecuario es una opción, Colombia tiene con que ser potencia mundial en producción de alimentos. Hoy dos economías emergentes le están apostando al sector agropecuario.

China con 200 millones de predios menores de una hectárea, sin mecanización ni insecticidas químicos, hizo una agricultura más intensiva que la americana, alcanzando 20% más producción que las exportaciones americanas, en una superficie de 3/4 de la de Estados Unidos y hoy produce más del 20% del trigo del mundo, 1/3 del maíz, 1/3 del arroz, 1/8 de las frutas, 2/5 de las verduras, 20% de la producción avícola y el 50% de la carne porcina. Todo esto en solo el 7% de la tierra cultivable mundial.

Brasil es líder mundial en exportaciones de café y azúcar; con 175 millones de cabezas de ganado bovino (el doble de Estados Unidos), ya controla la octava parte del comercio de la carne bovina mundial, y en 10 años será mayor que Estados Unidos, Canadá, Argentina y Australia. Son los segundos exportadores de soya con 25 millones de Toneladas/año y solo empela una quinta parte de todo su suelo cultivable, que son 2.5 millones de kilómetros cuadrados.

Colombia tiene opciones en el campo agropecuario, pues tenemos:

  1. Espacio: Un millón cien mil kilómetros cuadrados de área continental y sólo 45 millones de colombianos. En Japón en un 10% de esa área (100 mil kilómetros cuadrados), viven 135 millones de Japoneses y en  la India con 3 millones 200 mil kilómetros cuadrados, dos veces el área de Colombia, viven 1.250 millones de habitantes).
  1. Sol: Tenemos sol todo el año, lo que nos permite cultivar los doce meses, esta enorme ventaja de 2 a 1 frente a los países con estaciones, la hemos desperdiciado por siglos, es hora de que entendamos y usemos la ventaja que nos da la energía solar. Que no se nos olvide que todo lo verde que hay sobre el planeta tierra es energía solar transformada en clorofila.
  1. Agua: Mucha agua, no solamente agua continental, sino casi 900 mil kilómetros cuadrados de área marina y un abundante régimen de lluvia bien distribuida. Podemos venderle al mundo agua, no en forma líquida sino en forma de carne, leche, huevos, cereales, frutas y verduras.

Podemos vender agua en forma de peces, podemos ser potencia mundial en piscicultura tropical, si tenemos que el 30% del pescado consumido actualmente es de piscifactorías y en el 2025 será el 50% y los peces tienen la gran ventaja de convertir 1.1 kilogramos de concentrado en un kilo de carne.

Además, podemos vender agua como energía; sin la cuenca del Orinoco Colombia tiene la capacidad de producir 198.000 megavatios y actualmente solo produce el 2.8%. La Unión Europea tiene un proyecto de 400 mil millones de euros para cubrir de paneles solares 90.000 kilómetros cuadrados del Sahara.

  1. Mano de obra: Tenemos entre 18 y 22 millones de manos con sabiduría de saber haciendo, colombianos con vocación rural que quieren o añoran volver a vivir en el campo. O acaso han visto a un argentino, a un gringo, a un sueco o a un japonés deseando vivir en su finquita? Nosotros amamos lo rural, por eso la proliferación de conjuntos residenciales campestres.
  1. Somos ricos en biodiversidad, Enrique Pérez Arbeláez necesitó 831 páginas para hacer una brevísimas descripción de las plantas útiles de Colombia; plantas como la viudita (vinca rosea), de cuya raíz los alemanes extraen la vincristina y vinblastina que curan la leucemia linfocitica y la enfermedad de Hopkins.

Colombia tiene en el sector agropecuario lo escaso, lo costoso, lo difícil, sólo nos falta maquinaria, equipo y asistencia técnica, las cuales se consiguen con recursos económicos que los tenemos, sólo se requiere priorizar la política y si se cree que son escasos, hay muchos ricos (bancos, multinacionales y países), deseosos de invertir en buenos negocios.

Sólo resta entonces la decisión, la voluntad política real de hacer de esta Colombia un rico país rico en alimentos, alimentando un mundo hambriento.

Queda entonces que el Congreso de la República conozca las reales potencialidades que tenemos y abierta y decididamente, lidere una política de seguridad alimenticia nutricional-SAN.

Que lidere una política de choque por la seguridad alimentaria en Colombia, una política “SANCOCHO” – SAN de seguridad alimentaria nutricional – CO de Colombia y CHO de choque, una política como ese plato tan típico colombiano, que además es diferente en todas las regiones, lo cual hará posible el desarrollo local y regional.

Esa política SANCOCHO no solo pondrá a todos los colombianos y al mundo a comer bien, sino que será el vehículo para lograr la tan anhelada paz, que tanto queremos los colombianos, que empieza por el campo, por el sector rural, donde comenzó y podrá terminar este largo conflicto.

Lo primero que tendrá que hacerse es definir la SAN como una política prioritaria del país, para lograr la paz y el desarrollo del país.

Dado este paso, lo segundo será que la Ley tendrá que permitir una justa competencia con los países productores de alimentos, subsidiando como lo hacen ellos, los productos y productores agropecuarios. Tenemos que lograr un modelo que no ponga a competir a los productores de los países en desarrollo con productores de países desarrollados, con unos perversos subsidios, deformadores de las verdades agropecuarias.

Veamos unos pocos ejemplos, en 1.920 agricultores europeos y estadounidense pidieron apoyo y les dieron unos subsidios temporales, que después de 90 años siguen siendo temporales e incrementales.

Los subsidios supuestamente se crearon para controlar la producción, pero cuando los precios bajaron, los agricultores sembraban más para obtener mayores subsidios. En 1.962 pagaron en EEUU para dejar de cultivar 26 millones de hectáreas, sin embargo produjeron 24 millones de toneladas, más del doble de la demanda actual.

Estos subsidios hacen posible que los EEUU exporten maíz al 27% del costo, trigo al 33%, leche al 39%, azúcar al 56% y muslos y alas de pollo al 60%, ¿así quién compite?

A la empresa Tyson, uno de los 4 dueños de la carne del mundo, el maíz y la soya subsidiada le ahorran 288 millones de dólares al año.

Entre 1.995 y el 2.005 el tesoro de EEUU entregó 155.000 millones de dólares en subsidios a agricultores y ganaderos (suma superior a toda la ayuda americana en ese tiempo).

Según el Washington Post desde el año 2.000 se habrían pagado 1.300 millones de dólares a individuos que nunca habían cultivado nada, incluyendo 490.000 dólares a un cirujano de Houston, que había comprado un terreno cerca de esa localidad, en el que alguna vez se había cultivado arroz.

El tercer paso será entender que la Seguridad Alimentaria es un hábito, de los más difíciles de cambiar, para lo cual habrá que hacer grandes campañas, con los suficientes recursos económicos que permitan competir con la abrumadora propaganda de alimentos de las multinacionales. Se invierten 40.000 millones de dólares anuales en publicidad de alimentos y Coca Cola destina el 60% de sus utilidades a convencernos de que esa agua azucarada es la chispa de la vida.

Otras medidas pasan por volver la SAN una cátedra obligatoria en la educación primaria y secundaria de todo el país, lo cual hará posible cambiar los hábitos alimentarios.

Luego la ley SAN obligará a las entidades del estado a realizar las compras de alimentos solo a productores nacionales. Se estimularán las compras regionales, así por ejemplo el ejército, la policía, el INPEC, y el ICBF para sus programas de alimentación, solo podrán comprar alimentos producidos en el país e incentivarán las compras de producciones regionales. Esto además de impulsar la economía local, es una forma de lucha contra el calentamiento global, al no tener que transportar alimentos de Canadá, Argentina, Australia y ni siquiera de las sabanas de Sucre, para consumir en Medellín o Bogotá, ahorrándose toneladas de combustibles.

Se condicionará la política de crédito a grandes y medianos productores agropecuarios a la implementación de cultivos de subsistencia equivalentes al 1% del área a cultivar, así por ejemplo, si se solicita crédito para siembra, sostenimiento o adecuación de 1.000 hectáreas en caña o palma africana, se tendrán que sembrar 10 hectáreas en cultivos de subsistencia.

Se estimulará a los pequeños productores a tener linderos con arboles comestibles, así es posible en dos hectárea a 5 metros de distancia por el  lindero, tener 40 aguacates, que producirán 100 kilos por arbol en total 4.0  toneladas, que significan 4 millones de pesos adicionales durante el año. Por veredas y por municipios se seleccionará el tipo de cultivo de acuerdo a las condiciones agroecológicas, de manera que se puedan hacer nichos de mercado: de  naranja en Pacho Cundinamarca, de aguacates en Anserma Caldas y de zapote en Sincelejo Sucre.

Se dedicará el 1% del 4 por mil para un fondo SAN de comedores escolares, de manera que los más pobres del país tengan garantizado la alimentación adecuada.

De los impuestos de la industria, del comercio y del predial rural, se destinará un porcentaje para el fortalecimiento de la asistencia técnica agropecuaria y la creación de bancos de maquinaria, equipos, semillas e insumos.

Las calles, avenidas y parques de los municipios del país, se reforestarán con árboles comestibles (paisaje comestible), que serán manejados por las juntas de acción comunal.

El crédito a las ganaderías de carne y leche se condicionará solo a las explotaciones intensivas, de manera que la mayor cantidad de tierras, hoy dedicadas a la ganadería pasen a cultivos agrícolas.

Para lograr lo anterior es necesaria que la política de SAN sea manejada por una sola entidad, que será responsable de dictar y dirigir la política, igualmente será responsable de vigilar su cumplimiento.  Esta entidad será un ministerio o un departamento y a su junta directiva pertenecerán el Presidente de la República, el Ministro de Hacienda, el Ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, el Ministro de Salud, el Director de Planeación Nacional y un representante por cada uno de los gremios de los industriales, comerciantes y del sector agropecuario.

Bibliografía: Los datos presentados fueron consultados en El hambre que viene, Paúl Roberts; Del campo al plato, Xavier Montagut; El detective del supermercado, Michael Polan; Supermercados no gracias, Esther Vivas; Alimentos globalizados, Xavier Montagut; Vacas, cerdos y brujas, Marvin Harris. Además de conceptos emitidos por Amartia Sen, Lebster Brow y O. Wilson.

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