Hallan una manera de convertir el dióxido de carbono en alcohol

Para nadie es un secreto que las emisiones a la atmosfera de dióxido de carbono, se han ido incrementado desde la revolución industrial. Sin embargo, es sólo desde hace unos pocos años para acá que diversos científicos de todo el mundo se han dado la tarea de encontrar un método para reducirlo y que al mismo tiempo no merme la productividad industrial. Tan necesaria en este siglo ¡Eureka! Han conseguido una forma de transformar todo ese componente tóxico en etanol. Lo que resulta un doble beneficio ya que este pude ser usado como combustible.

¡En hora buena! porque cada año se Suman más de 100 millones de toneladas métricas y, además, son un problema que hasta ahora no se le había podido dar una solución más activa que los tratados de reducción de emisiones.

El hallazgo

Todo lo descrito anteriormente, que un grupo de científicos hayan descubierto una forma barata, eficiente y escalable para transformar el dióxido de carbono en etanol es una noticia magnífica. Ya que no sólo nos permitiría sacar grandes cantidades de CO2 de la atmósfera. Sino que, de paso, podríamos llenar el depósito del coche o acumular energía renovable.

Esta gran noticia viene precedida de otra que nos dio bastante esperanza en esta materia, ya que hace unos meses celebrábamos que habíamos encontrado una forma barata de almacenar el dióxido de carbono en basalto. Pero sin lugar a duda, lo que se ha publicado en Chemistry Select, es mucho mejor. Y lo que lo hace un poco más increíble es que se dio el hallazgo por casualidad.

Una casualidad bastante afortunada

El equipo del Oak Ridge, el centro de investigación del Departamento de Energía de Estados Unidos, estaba tratando de mejorar el proceso de conversión que, hasta el momento, era muy arduo. De hecho, estaban investigando sólo la primera parte del proceso, cuando, de repente, vieron que el catalizador era capaz de llevarlo a cabo entero por sí solo.

Por lo que automática y sorpresivamente se convierte en una gran noticia. Hasta ahora no creíamos que fuera posible encontrar un proceso sencillo, barato y rápido de convertir dióxido de carbono en etanol. «En cierta forma, es como revertir el proceso de combustión», explicaba el autor principal del proyecto, Rondinone,

En realidad, el equipo usa un catalizador de carbono, cobre y nitrógeno sobre el que aplican energía. Esto permite, estructuralmente, «reducir al mínimo las reacciones indeseables» y concentrar la «reactividad electroquímica donde nos interesa». Según los investigadores, este dispositivo nanotecnológico permite convertir una solución de dióxido de carbono y agua en etanol con un rendimiento del 63%.

Un nuevo combustible que puede salvar al mundo

El catalizador tiene dos grandes novedades. La primera es que, en su nanoestructura, usa partículas de cobre insertadas en espigas de carbono. De esta forma, se evita el uso de metales raros, caros y poco comunes que hacían otras técnicas inviables.

La segunda es la posibilidad de trabajar a temperatura ambiente. Esto permite poner en marcha el proceso con muy poca energía y, precisamente por eso, los investigadores están convencidos de que el proceso tiene grandes aplicaciones a nivel industrial. Podría tratarse de una forma sencilla (¡revolucionaria!) de reducir el CO2 y acumular energía usando los excedentes de las energías renovables.

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